Bienvenidos al blog "La calle es mi hogar", esperemos les sea útil toda la información aquí descrita
Vendedores ambulantes.
El vendedor ambulante o vendedor callejero, llamado así en América y buhonero en España, es el trabajador de la economía informal que comercia distintos bienes de consumo. Generalmente, se instala en pequeños kioscos (aunque a veces le basta con una simple mesa donde exponer la mercancía) en las aceras de las calles más transitadas de distintas partes de una ciudad; de igual forma, el buhonero también puede deambular sin necesidad de un local específico cargando consigo lo que busque vender: ropa, música, artículos artesanales, libros, películas, etcétera.Debido a su calidad de informal y su considerable expansión en distintos lugares públicos de la ciudad, la buhonería es vista por ciertos sectores de la sociedad como problemática y molesta. Sin embargo, los bajos precios y el fácil acceso a distintos productos que ofrece el buhonero hacen de él una alternativa rentable y eficiente para gran parte del mercado consumidor.
El buhonero en la actualidad es muy criticado, ya que este no está en la obligación de abonar impuestos como las empresas o negocios. Por ello, hay una constante lucha entre la economía formal e informal.
Tpos de comercio ambulante
El comercio ambulante admite diversas subdivisiones o perspectivas de análisis.
Así, por tanto es susceptible apreciarle desde el punto de vista de la formalidad; aunque siendo todas de nivel informal unas lo son abiertamente, en tanto que otras tienen un vínculo municipal (permiso, supervisiones, programas especiales).
Por otra parte, en cuanto al nivel de precariedad unas lo son al nivel de subsistencia, por ejemplo ventas de sopaipillas, helados y otros, en cambio otras no lo son en modo alguno e inclusive están organizadas en redes, con objetivos claros y obtención de utilidades (como lo son los casos de las actividades de las ferias libres “persas”), también lo están aquellas actividades comerciales que persiguen (o recorren) eventos de carácter religioso (la “tirana”, Lo “Vásquez”), artístico (recitales), culturales (muestras o exposiciones, visitas, ceremonias) o deportivo (fútbol, tenis, y otros).
También se pueden distinguir de la óptica de los giros comerciales de consumo alimenticio (frutas, verduras, legumbres, y otros); de vestuario (sombrero/gorros, ropas y calzados); servicios (malabaristas, organilleros, afiladores de cuchillos, peluqueros, venta de discos y revistas); de fabricación (pan de horno callejero, sopaipillas, sándwich, bebidas, frutas confitadas, etc.); de herramientas o medios (utensilios caseros, carpintería, cerrajería, jardinería, eléctricos etc.).
Otra división puede apuntar a los medios de traslado, unos lo son de tracción humana (caminando, carritos, triciclos, bicicletas, mesas, parrillas, hornos, etc.); animal (burros o mulas, caballos, carretelas); y mecánica (autos, camionetas, furgones, van, camiones y otros).
Así mismo es posible distinguir del punto de vista de los lugares: en calzadas de calle (ferias libres, persas y navideñas, puestos de temporada de frutas); en intersecciones reguladas por semáforos (limpiadores de parabrisas de auto, ventas de dulce, de revistas y diarios, ventas de símbolos patrios y deportivos, símbolos y productos estacionales o circunstanciales, malabaristas, vendedores de repuestos y diversos adminículos) o en peajes.
También es susceptible verlo del ámbito de la afluencia de público (estadios, consultorios, terminales de metro, estacionamientos educacionales, municipalidades, hipódromos, hospitales, paraderos de buses, etc.). Así mismo de tránsito por lugares públicos, el típico comerciante que deambula por las calles.
Por último desde la perspectiva funcional del sistema social económico, en orden de palear el desempleo, canalizar el camino de personas con escasa especialidad, o por dificultad del sujeto de encontrar trabajo formal o por falla de aptitud de disciplina y subordinación en el mercado laboral formal o también para incentivar el emprendimiento.
Comercio ambulante en México.
El comercio como actividad económica realizada por el hombre en sociedad tiene sus antecedentes en las primeras manifestaciones de la cultura, cuando se comprendió la necesidad de realizar el intercambio de objetos y productos para la satisfacción de necesidades humanas. Entre los modos históricos de realizar el intercambio, se encuentran aquellas que no presentan espacios específicos destinados de manera ex profesa por las normas socioculturales y económicas de la sociedad para realizar actos de intercambio; en ellas se enmarca el comercio ambulante. El comercio ambulante como producto del proceso histórico de la división social del trabajo se encuentra profundamente enraizado en la historia económica (Mendoza, García: 1994, 12) de los pueblos. Para América Latina, y por ende de México, como lo señala el Programa Regional del Empleo para América Latina y el Caribe (PREALC) la “actividad del comercio ambulante es tan antigua como la historia de la urbe” (Contreras, Victoria: 1988, 1). En el caso de la Ciudad de México, el comercio ambulante se sitúa en profundas raíces históricas (DDF: 1997, 3). Para asociar las principales relaciones en el acto de compraventa ambulante, tanto en el ámbito económico como en el social, se estudia el desarrollo histórico de esta forma peculiar de intercambio comercial de la Ciudad de México, contemplando un período de 7 siglos, del año de 1321 al año 2000, facilitando con ello la comprensión del efecto económico del ejercicio del comercio ambulante en la estructura económica de la Ciudad de México.
Beneficios sociales y economicos
La investigación Informal Economy Monitoring Study (IEMS), realizada en 2012 por Women in Informal Employment: Globalizing and Organizing (WIEGO) en 10 ciudades de África, Asia y América Latina, ha identificado varios beneficios económicos y sociales de la venta ambulante. Estos son algunos de los impactos que se han detectado:
- La venta ambulante es una fuente importante de empleo en muchas ciudades.
- El trabajo de los vendedores callejeros genera ingresos para las empresas formales y los gobiernos municipales.
- La venta ambulante contribuye a mantener la ciudad limpia, segura y sociable.
- La actividad económica generada a través del comercio callejero contribuye al crecimiento económico y a la reducción de la pobreza.
Comentarios
Publicar un comentario
¡Anímate a escribir lo que pienses pues nos es útil para mejorar el blog!